
Dra. Marcela Aizcorbe
Con una trayectoria consolidada en el sistema financiero y hoy desde la consultoría independiente, tuvimos el gusto de hablar con la Dra. Aizcorbe sobre su recorrido profesional que combina técnica, docencia y una mirada profundamente humana sobre el rol del compliance en las organizaciones.
En esta conversación con Todocompliance, exploramos no solo su experiencia, sino también su forma de pensar, liderar y acompañar.
1. El origen: cómo empezó todo.
¿Cómo llegó al mundo del compliance cuando todavía no era un campo tan desarrollado?
Llegué al mundo del compliance desde adentro del sistema financiero y en un momento donde el área todavía estaba en plena construcción. Mi recorrido comenzó en BBVA, primero en «Asesoría Jurídica», luego en «Auditoría» y de allí pasé a «Cumplimiento».
Uno de los mayores desafíos que tuve en el inicio fue implementar el «Código de Conducta». Recuerdo haber hecho benchmark con otras entidades y descubrir que muchos bancos todavía ni siquiera estaban trabajando esos temas. Era una etapa donde el compliance aún no tenía la dimensión estratégica que posee hoy y gran parte del trabajo consistía en generar conciencia y convencer a las organizaciones de que prevenir riesgos no era un obstáculo para el negocio, sino una forma de protegerlo.
¿Qué la llevó a pasar del ámbito corporativo a la consultoría independiente?
En el banco ya había alcanzado mi techo de crecimiento y la desvinculación no me tomó por sorpresa, si bien podría haber buscado otro puesto similar, ya estaba convencida de que quería algo distinto. Quería independencia, diseñar mi propia forma de trabajar, conocer otras industrias y volcar todo mi expertise directamente en los clientes.
2. La evolución del compliance desde la mirada experta de la Dra. Aizcorbe.
Desde su experiencia, ¿qué cambió realmente en el compliance en los últimos años?
Cambió muchísimo. Antes el área de compliance era vista como un área que ponía palos en la rueda, muy enfocada en documentación y controles formales. Hoy pasó a tener un rol mucho más estratégico dentro de las organizaciones, entendiendo que acompaña al negocio.
También cambió la velocidad. Las tipologías evolucionan constantemente, aparecen nuevos riesgos vinculados a tecnología, criptoactivos, inteligencia artificial, fraude digital y operaciones transnacionales. Eso obliga a que el Compliance deje de ser estático y se adapte para poder acompañar.
¿Dónde ve hoy los mayores desafíos: regulación/enforcement, cultura organizacional o implementación práctica?
Creo que el mayor desafío sigue siendo la cultura organizacional. Podés tener la mejor tecnología, procedimientos y matrices de riesgo pero si una organización logra construir una cultura sólida, la misma va a operar como un faro natural, orientando las conductas de la tribu hacia lo correcto, promoviendo una adhesión voluntaria a las normas y evitando que el cumplimiento se viva desde el temor o la resistencia.
¿Qué es lo que cree que aún no estamos terminando de entender como mercado? ¿Qué no estamos viendo?
Considero que es una pregunta ambiciosa, cuya respuesta va a ser necesariamente subjetiva. Desde mi perspectiva, el verdadero núcleo del desafío actual está en trabajar la cultura organizacional.
En el ámbito del cumplimiento, es muy común caer en la complacencia de creer que porque tenemos una matriz de riesgo aprobada o un manual robusto, la organización ya está a salvo. Pero la cultura no es estática; muta todos los días con las personas. Si no entendemos que el Compliance debe ir de la mano del aprendizaje constante y la innovación, las estructuras se vuelven rígidas y ciegas ante los nuevos riesgos, transformando una herramienta estratégica en un simple freno operativo.
3. El detrás de escena del profesional de compliance.

¿Cómo es su día a día, al frente de su propia consultora?
Muy dinámico. Me gusta revisar la agenda y los temas pendientes pero no siempre puedo seguir el orden de lo organizado. La adaptabilidad y asignación de prioridades es muy importante. Obviamente hay compromisos que no se pueden soslayar. Sin duda, desarrollo aspectos técnicos y administrativos, pero también mucha escucha. Entender qué necesita cada cliente y cómo adaptar el compliance a su realidad es una parte muy importante del trabajo.
¿Qué dificultades encontró al comenzar a trabajar de forma autónoma?
Más que dificultades, me encontré desafíos. Cuando trabajás de manera independiente, además del conocimiento técnico, necesitás aprender a liderar proyectos, comunicar, generar confianza y sostener una visión a largo plazo.
Hablemos de los desafíos, cuando hay resistencia interna en las organizaciones, ¿cómo aborda Ud. esas situaciones?
Siempre con empatía. Intento mostrar que los controles bien implementados protegen a la organización, que sin duda eso es una ventaja competitiva. Cuando las personas entienden el impacto real de los riesgos, la conversación cambia completamente.
4. Formación y comunidad.
En su práctica actual, no solo trabaja con organizaciones sino también con colegas. ¿Cómo surgió la idea de brindar mentorías personalizadas?
Surgió de manera muy natural. Empecé a recibir consultas de colegas que necesitaban orientación práctica: cómo prepararse para ciertos roles, cómo enfrentar auditorías, cómo diseñar matrices o cómo crecer profesionalmente dentro del mundo del Compliance. Me di cuenta de que existía mucha necesidad de acompañamiento más humano y personalizado y debo decir que me encanta hacerlo. El diferencial con el coaching es el conocimiento técnico y la experiencia en la industria real, les muestro como desarmar los procesos, y a mapear el riesgo real, los empujo a que cuestionen y conozcan el negocio a fondo, los animo a adquirir estrategias para cumplir con sus objetivos.
¿Qué tipo de situaciones o desafíos suelen traerle otros profesionales?
Lo que más veo es que buscan ayuda para pasar de lo teórico a lo práctico, que los pueda acompañar con una visión 360 y que les transmita seguridad.
Por otra parte, está impulsando un espacio muy interesante, “Café con aroma a análisis”. ¿Por qué cree que hoy es necesario generar este tipo de espacios?
Porque es necesario debatir casos reales, compartir experiencias y generar pensamiento crítico. Creo que hoy necesitamos salir de capacitaciones totalmente rígidas y generar espacios donde las personas puedan analizar, cuestionar y co-construir criterio sintiéndose que pertenecen a una comunidad.
5. La persona detrás del rol.
¿Qué lugar ocupa el compliance en su vida más allá de lo profesional?
El Compliance me atraviesa también desde lo personal. Tiene mucho que ver con los valores, la coherencia y la responsabilidad que asumo como profesional y personal.
¿Qué aprendizajes de su carrera aplica en su vida personal?
Gracias a mi trabajo como consultora, aprendí la importancia de escuchar al cliente, de ponerse en su lugar, de analizar antes de reaccionar y de entender que detrás de cada situación siempre hay más información de la que vemos inicialmente. También aprendí que las decisiones difíciles muchas veces son las correctas. Por último aprendí que el debate con otros profesionales me desafía, me retroalimenta y es lo que me obliga a actualizarme constantemente.
¿Qué valores busca transmitir en su entorno a partir de lo que hace?
Brindar conocimientos técnicos, apoyo, escucha profesional y honestidad. Creo que se puede trabajar con excelencia técnica sin perder la humildad.
6. Mirada Estratégica.

¿Cómo debería evolucionar el compliance en Argentina para ser realmente un aliado del negocio?
En parte es lo que vengo contestando, trabajando la cultura corporativa y más en concreto, la transformación cultural.
¿Qué rol juega la tecnología y la inteligencia artificial en este campo?
La tecnología y la inteligencia artificial están transformando completamente el Compliance. Hoy permiten detectar patrones, automatizar monitoreos y analizar grandes volúmenes de información de manera mucho más eficiente.
Pero hay algo que sigue siendo irremplazable: el criterio humano. La tecnología potencia el análisis, pero las decisiones siguen dependiendo de las personas.
Tiene experiencia facilitando la selección de perfiles profesionales para cubrir distintas áreas del ecosistema de compliance, si tuviera que recomendar a un profesional para presidir el departamento de compliance ¿Qué 3 aptitudes debería tener sí o sí?
¡Qué pregunta difícil! Puede ser que no me contraten nunca más si no les gusta mi respuesta… Bueno, si hay algo que me caracteriza es la honestidad por eso voy a decir lo que pienso, las tres aptitudes que debería tener sí o sí serían:
- Capacidad analítica.
- Criterio para tomar decisiones complejas.
- Habilidad para comunicar e influir dentro de la organización.
7. Ping pong.
- Un mito del compliance: “Que compliance es solamente decir que no.”
- Una palabra que defina su trabajo: Disciplina.
- Un desafío actual: “Generar cultura en entornos cada vez más dinámicos con una IA amenzante”.
- Un consejo que le hubiera gustado recibir: “Tranquila, que a la larga todo lo que sembrás, lo vas a cosechar”.
- El compliance en una frase: “Es el equilibrio entre lo justo y lo verdadero”.
En Todocompliance.com creemos en visibilizar no solo el conocimiento técnico, sino también a las personas que construyen cultura de integridad. Conversaciones como esta nos permiten entender que el compliance no es solo una función, sino una forma de generar impacto real en las organizaciones.
¡Muchas gracias Marcela Aizcorbe y M&M Consultores por compartir su punto de vista y experiencia con nosotros!
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