Horacio Cacciatore, abogado corporativo fundador de Cacciatore & Cacciatore Abogados, estudio profesional donde se combina experiencia jurídica- empresarial y especialización en gestión de riesgos corporativos, miembro de World Compliance Association de España, cuenta con certificaciones internacionales y una especialization en Compliance The George Washington University School of Business. Actualmente participa de manera activa en el Capítulo Argentina de la World Compliance Association.

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En esta conversación con Todocompliance reflexiona sobre la evolución del cumplimiento corporativo en Argentina, su rol como Corporate Lawyer y los desafíos actuales que enfrentan las PyMEs en materia de compliance debido a la irrupción y uso de sistemas de inteligencia artificial en las organizaciones. Comparte además un adelanto de sus proyectos y objetivos fijados para comienzos del 2027: la creación de un ecosistema de soluciones empresariales integradas, especialmente diseñado para la expansión de empresas, que se encuentra en plena fase de desarrollo.

 

 1. Trayectoria internacional: el encuentro entre el derecho y los negocios.

Su trayectoria combina el ejercicio de la abogacía, la experiencia empresarial y el enfoque académico, ¿Cómo llegó al mundo del Compliance?

Mi acercamiento al compliance fue una consecuencia natural de mi recorrido profesional y empresarial. Como abogado tuve la oportunidad de trabajar en organizaciones de diferentes sectores y dimensiones, desde PyMEs hasta multinacionales, desempeñándome en áreas legales, comerciales, contractuales y de gestión operativa estratégica. Fue en una compañía norteamericana, líder global en el segmento financiero y de seguros de vida, donde descubrí el universo del compliance y me enamoré de ello, conociendo de cerca los principios rectores de la FCPA, las buenas prácticas corporativas y el rol estratégico de Ethics & Compliance en los procesos y operaciones comerciales.

Esa experiencia se vio potenciada por mi incursión en el ámbito editorial de las ciencias jurídicas, a través de los sellos Errepar y Erreius, y por mi participación en importantes PyMEs argentinas, entre ellas PTM, donde pude crecer y desarrollarme en cargos gerenciales, participar de negociaciones y acuerdos estratégicos con proveedores, de la planificación presupuestaria, contratos, auditoría y procesos operativos. Asimismo, mi paso por HSBC me permitió recibir capacitaciones de excelencia en materia de cumplimiento normativo. 

Todo este recorrido tuvo como base mi formación académica en la Universidad del Museo Social Argentino (UMSA), mi alma máter, que continué enriqueciendo mediante cursos, diplomaturas, programas ejecutivos y certificaciones internacionales en instituciones de prestigio como The George Washington University School of Business, la Organización de los Estados Americanos, Naciones Unidas, ADEN Business School, la Universidad de Belgrano y UCEMA, entre otras. Asimismo, mi vinculación con entidades de relevancia mundial como la Society of Corporate Compliance and Ethics (SCCE), la International Federation of Compliance Associations (IFCA), la Asociación Argentina de Ética y Compliance (AAEC) y, sobre todo, la World Compliance Association (WCA), fortalecieron mi pasión por el corporate compliance.

Actualmente desarrolla su actividad desde Cacciatore & Cacciatore Abogados. ¿Qué distingue su enfoque de asesoramiento?

Nuestra premisa es pensar como empresarios y actuar como abogados. Eso significa que, antes de proponer una solución, buscamos comprender cómo piensa el empresario o la empresaria, cómo funciona la empresa, cómo genera ingresos, qué riesgos enfrenta y cuáles son sus planes de crecimiento.

El asesoramiento legal empresarial no debería limitarse a emitir dictámenes o revisar contratos. Tiene que ayudar a tomar mejores decisiones, estructurar relaciones comerciales, crear nuevos modelos de negocios, tener visión de negocio, proteger activos intangibles y prevenir contingencias a través de aspirar a un blindaje legal corporativo. En ese marco, el compliance ocupa un lugar transversal: dialoga con la contratación, las relaciones laborales, los terceros, la tecnología y el gobierno corporativo.

2. Obtención de un reconocimiento internacional. 

El pasado 16 de mayo de 2026, el Dr. Horacio Cacciatore recibió la distinción internacional «Best CEO of the Year 2026/2027» – European Edition, durante una gala celebrada en el emblemático Hotel Mandarin Oriental Ritz de Madrid, España, en la categoría de innovación y liderazgo en derecho corporativo, compliance, asesoramiento legal y formación ejecutiva. Al respecto , ¿qué podría compartirnos de una experiencia tan gratificante?

Sin dudas, fue una experiencia extraordinaria y profundamente gratificante, tanto en lo profesional como en lo personal. Recibir una distinción internacional como el Best CEO Awards 2026/2027 – European Edition representa mucho más que un reconocimiento individual: es un reconocimiento al esfuerzo, la perseverancia, la visión emprendedora y el compromiso con cada proyecto.

Me produjo una enorme satisfacción que uno de los aspectos especialmente valorados haya sido nuestra visión innovadora para desarrollar un ecosistema de soluciones empresariales interdisciplinarias, estratégicamente integradas y concebidas para acompañar el crecimiento y la expansión de empresas, un proyecto en el que venimos trabajando con un extraordinario equipo de profesionales y que será presentado formalmente en 2027.

A lo largo de mi trayectoria, las experiencias, dificultades y momentos de incertidumbre marcaron mi manera de entender los negocios y el liderazgo. Emprender requiere convicción, capacidad de adaptación y, fundamentalmente, resiliencia. También creo que ningún logro se construye en soledad: mi familia, amigos, afectos y socios fueron fundamentales en mi crecimiento personal y profesional. Por eso, recibí esa distinción como una enorme satisfacción y un estímulo para seguir aprendiendo, innovando y desarrollando nuevos proyectos.

 

3. El compliance: de obligación formal a decisión estratégica.

Desde sus primeros trabajos en la materia hasta hoy, ¿qué cambió en la manera de entender el compliance en Argentina?

El cambio es significativo, aunque todavía desigual. Hubo una etapa en la que muchas organizaciones asociaban Compliance casi exclusivamente con la prevención de la corrupción o con una exigencia documental. Hoy existe una comprensión más amplia: hablamos de conducta empresarial, gestión de riesgos, debida diligencia, protección de datos, integridad en la cadena de valor, y uso e implementación de herramientas tecnológicas de manera ética y responsable.

La Ley 27.401 contribuyó a instalar la conversación sobre programas de integridad en Argentina. Pero la verdadera evolución no se mide por la cantidad de políticas aprobadas, sino por su aplicación cotidiana. Un programa que nadie conoce, que no incide en decisiones y que no se revisa frente a nuevos riesgos es apenas una formalidad.

¿Qué considera indispensable para que un programa de integridad sea realmente eficaz?

Primero, el compromiso genuino de la dirección. Segundo, un diagnóstico de riesgos ajustado al negocio: no sirve trasladar una matriz genérica de una multinacional a una PyME o empresa familiar, ello resulta inviable además de no aconsejable. Tercero, procedimientos claros para situaciones concretas, como contrataciones, conflictos de interés, selección de socios comerciales y debida diligencia. En cuarto lugar, implementar un efectivo canal de denuncias o línea ética es clave, ya que ello permite detectar las irregularidades en el seno de la organización, aplicando criterio en la adopción según tamaño, dimensión o capacidad económica de la empresa.

Y, por supuesto, además de canales confiables de consulta o reportes, debe existir capacitación constante, controles proporcionados, monitoreo y seguimiento. El compliance eficaz no es el que acumula documentos, sino el que influye positivamente en el comportamiento de las personas y permite detectar a tiempo las desviaciones.

Usted suele vincular compliance con desarrollo empresarial. ¿Puede ser una ventaja competitiva?

Sin dudas. Una compañía que identifica sus riesgos y documenta sus procesos está mejor preparada para negociar con clientes exigentes, integrarse a cadenas de suministro, retener talentos, atraer inversores o nuevos socios y expandirse a otros mercados. También reduce costos asociados a conflictos, incumplimientos o decisiones improvisadas.

Por eso sostengo que compliance no debería presentarse como una barrera al crecimiento. Bien diseñado, genera previsibilidad y confianza. Y en el mundo empresarial, la confianza tiene valor económico.

 

4. Pymes, expansión y riesgos del negocio: compliance y franquicias. 

Una parte importante de su práctica profesional está vinculada con las pequeñas y medianas empresas. ¿Cuál es el principal desafío que encuentra en el escenario actual?

Muchas PyMEs tienen un conocimiento extraordinario de su producto o servicio, pero la falta de orden en los procesos genera la no optimización de sus recursos, y sus mecanismos de control no siempre crecen al mismo ritmo que el negocio. A veces la misma persona vende, contrata, autoriza pagos y resuelve reclamos; esa concentración puede generar vulnerabilidades aunque nadie actúe de mala fe.

El desafío consiste en reordenar la empresa, optimizar recursos humanos y tecnológicos, profesionalizar al equipo de trabajo, y crear o rediseñar procesos de manera que sean simples y sostenibles. No se trata de imponer estructuras costosas, sino de establecer responsabilidades, conservar evidencia, revisar proveedores, ordenar contratos, implementar un canal de denuncias y crear canales de alerta. Un buen programa para una PyME debe ser proporcional a sus riesgos, recursos reales, dimensión y actividad.

Hace varios años que se dedica a crear sistemas de franquicias que permiten la expansión de empresas. ¿Qué riesgos se subestiman cuando una organización decide escalar sin analizar riesgos?

El entusiasmo comercial puede llevar a escalar y expandirse antes de contar con procesos replicables de manera eficaz.

Para una empresa franquiciante, por ejemplo, no alcanza con tener una marca atractiva o un modelo de negocio interesante: se necesitan reglas contractuales coherentes, manuales operativos claros y eficaces, criterios atinados para la selección de franquiciados y otros socios de negocios, estándares de calidad, enfoque en la prevención de riesgos y en la protección de datos, mecanismos de supervisión y control, políticas comerciales claras, y obviamente políticas de compliance acordes a las características de la empresa franquiciante. Todo lo anterior permitirá crear valor y jerarquización de la marca franquiciante, permitiendo su escalamiento de manera ordenada y sostenible en el tiempo.

Crear y sobre todo sostener una red de franquicias no es una tarea para nada sencilla para el empresario o empresaria de la marca franquiciante.

Cuando una empresa escala y crece, sus riesgos también se multiplican a través de los terceros con quienes se asocia para expandirse (franquiciados, distribuidores, dropshippers, entre otros socios de negocio).

El compliance ayuda a ordenar esa expansión: permite saber con quién se está haciendo negocios –due diligence third parties-, qué compromisos se asumen y cómo se controlará su cumplimiento sin perder agilidad.

Actualmente también está trabajando en el desarrollo de un ecosistema de soluciones empresariales para acompañar su expansión. ¿En qué consiste ese proyecto?

Junto a un gran equipo de profesionales estamos trabajando en la creación y diseño de un ecosistema de soluciones empresariales concebido para acompañar a las empresas en diferentes etapas de orden, crecimiento y expansión. La propuesta integra estratégicamente distintas unidades de negocio: Academy, orientada a la formación y el desarrollo de capacidades; Business, enfocada en la creación de oportunidades comerciales, alianzas y expansión; Compliance, dedicada a la prevención y gestión de riesgos; Technology, clave para escalar de manera efectiva optimizando procesos y recursos; y Consulting, vinculada con el asesoramiento estratégico y corporativo.

La lógica es que estas áreas no funcionen como compartimentos aislados, sino que se complementen. Una empresa que busca expandirse puede necesitar formación para sus equipos, una estructura contractual adecuada, nuevos aliados comerciales y mecanismos eficaces de cumplimiento. El proyecto se encuentra en desarrollo y nuestro objetivo es construir soluciones integradas, adaptadas a la realidad de cada organización, como un verdadero tailor made.

5. Inteligencia artificial, innovación y nuevos desafíos de cumplimiento.

La inteligencia artificial ya forma parte de muchas decisiones empresariales. ¿Qué nuevos interrogantes abre para el compliance?

La inteligencia artificial ofrece oportunidades enormes para mejorar procesos, analizar información y aumentar la productividad. Pero también incorpora riesgos que las organizaciones deben gestionar: utilización indebida de datos personales, sesgos, resultados inexactos, falta de trazabilidad, exposición de información confidencial y sensible de la empresa, y decisiones automatizadas sin supervisión suficiente.

Una empresa necesita saber qué herramientas utiliza, con qué finalidad, qué información ingresa en ellas, quién valida los resultados y qué decisiones no deben delegarse. La adopción tecnológica sin gobernanza puede convertir una mejora operativa en una contingencia jurídica, reputacional o comercial.

El uso de Inteligencia Artificial en las empresas hoy es fundamental para el crecimiento y desarrollo de la misma, pero a la vez genera un deber de gobernanza corporativa en pos de promover un uso ético y responsable de dicha herramientas, ya que la IA potencia y amplifica todas las oportunidades, pero también los riesgos a los que se enfrenta una organización.

¿Cómo debería prepararse una empresa argentina frente a la evolución de la regulación internacional, incluido el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (EU AI Act)?

El primer paso es comprender los casos de uso reales, no limitarse a leer el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial  como a una norma en abstracto. Conviene analizar cada actividad, mercado y flujo de datos antes de determinar obligaciones.

Mi recomendación es comenzar por el inventario de sistemas de IA, es decir, qué herramientas o plataformas de IA se usan en la empresa, clasificar sus riesgos, definir responsables, evaluar proveedores, capacitar al personal y establecer supervisión humana. No todas las herramientas requieren el mismo nivel de control; el principio es que la gobernanza sea proporcional al impacto potencial.

Recientemente participó como disertante junto al Lic. Sebastián Rosales en el webinar «Inteligencia Artificial & Compliance» de World Compliance Association Capítulo Argentina. ¿Qué temas abordaron y qué reflexión le dejó esa experiencia?

Junto al Lic. en Administración Sebastián Rosales, abordamos aspectos relevantes del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial, especialmente su enfoque basado en riesgos y su relación con la gobernanza corporativa. También analizamos cómo los elementos de los programas de integridad previstos en la ley argentina 27.401 pueden aportar criterios para gestionar el uso de estas tecnologías. Desde nuestras respectivas especialidades, integramos la mirada jurídica y de compliance con los conceptos fundamentales de inteligencia artificial generativa y autónoma, sus agentes y aplicaciones prácticas. Asimismo, abordamos el reciente pacto de autorregulación voluntaria White House Accord on Super Intelligence, firmado el 30 de septiembre de 2026 en la Casa Blanca.

Mi principal reflexión es que la discusión ya no puede limitarse a si una empresa debería o no utilizar IA: necesitamos preguntarnos para qué la utiliza, qué información procesa, cómo controla sus resultados y quién responde por las decisiones. La gobernanza de la IA, junto con la supervisión humana y la capacitación periódica, es indispensable.

6. Formación, comunidad profesional y mirada hacia el futuro. 

Su trayectoria incluye actividad académica y participación activa en World Compliance Association. ¿Qué valor encuentra en la formación y el intercambio entre profesionales?

La formación continua es imprescindible porque el mapa de riesgos cambia constantemente, muchas veces gracias a los grandes avances tecnológicos, que a su vez derivan en cambios regulatorios a nivel global.

Haber participado en espacios académicos y de intercambio profesional me permite reafirmar que el conocimiento técnico adquiere mucho más valor cuando se contrasta con problemas reales. Mi reciente participación con World Compliance Association en la formación ejecutiva tiene ese propósito: promover conversaciones entre el derecho, los negocios y la tecnología. Me interesa especialmente el trabajo interdisciplinario, porque los riesgos actuales rara vez pueden resolverse desde una sola mirada profesional. La interacción del compliance con otras disciplinas, más allá del derecho, es realmente apasionante.

¿Qué consejo le daría a un abogado o profesional que quiere desarrollar su carrera en compliance?

Le diría que estudie las normas, pero que no se quede exclusivamente en ellas. Que aprenda a leer un contrato y también un proceso de compras; que entienda cómo se vende, cómo se cobra, cómo se contrata personal y cómo se toman decisiones. Que desarrolle habilidades de comunicación, análisis de riesgos y tecnología.

Gracias a la IA, cualquier persona o empresa o puede acceder a la información de manera casi instantánea. El desafío hoy no pasa por el acceso a la información, sino por saber qué hacer o cómo decidir con tanta información. Por eso, también le recomendaría cultivar la curiosidad y el criterio propio. Compliance no consiste en responder automáticamente que no. Consiste en comprender el problema, explicar los riesgos y contribuir a encontrar caminos lícitos, razonables y sostenibles en el tiempo.

Para cerrar, ¿cómo imagina el futuro del Compliance en Argentina y América Latina?

Imagino una función cada vez más integrada a la dirección empresarial, con mayor capacidad de utilizar datos y herramientas tecnológicas, pero sin renunciar al juicio humano. Vamos a necesitar profesionales que comprendan regulación, cultura organizacional, inteligencia artificial y modelos de negocio.

El gran desafío será superar la visión de cumplimiento como un costo o un trámite y demostrar, con resultados, que una buena gestión de riesgos fortalece la competitividad. Me gustaría que más empresarios, empresarias y empresas, incluidas las PyMEs, pudieran acceder a ese enfoque.

7. En pocas palabras…

 

¿Un valor que no debería faltar en ninguna organización?

La ética y la integridad. Se debe hacer lo correcto, incluso cuando nadie está mirando. (*)

(*) Frase normalmente atribuida a Clive Staples Lewis (1898-1963), influyente escritor y pensador británico, es conocido por sus obras como Las crónicas de Narnia y por sus reflexiones sobre la ética y la moralidad.

¿Una enseñanza que le dejó impartir conocimientos a otros?

Pregunta difícil, pero creo que para explicar algo con claridad, ello obliga a tratar de comprender el tema en profundidad. Por eso, según mi experiencia y mi visión, creo que incursionar en cuestiones académicas ha sido la mejor manera a través de la cual intento aprender y mantenerme actualizado sobre un tema específico.

¿Un mensaje para quienes buscan emprender?

Emprender es transformar una idea en una oportunidad, asumir riesgos con inteligencia y tener la determinación de seguir adelante cuando los resultados todavía no llegan. Creo profundamente en la resiliencia: en la capacidad de sobreponerse a las adversidades, aprender de los errores y volver a intentarlo. Porque el verdadero fracaso no está en equivocarse, sino en renunciar a aquello que uno sueña construir.

¿Una frase que sintetice su visión acerca del cumplimiento normativo?

Compliance no debe ser el freno del negocio; debe ayudar a darle dirección.

 


Desde Todocompliance.com agradecemos a Horacio Cacciatore, fundador de Cacciatore & Cacciatore Abogados, por compartir con nosotros su trayectoria, experiencia y reflexiones en esta entrevista. Valoramos especialmente su mirada sobre los desafíos del ejercicio profesional, el liderazgo y la gestión empresarial.

«Compartir experiencias y conocimiento es una forma de contribuir al desarrollo de nuestra comunidad profesional».

 

 

 

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